Actualizado el jueves, 8 enero, 2026
El packing es uno de los procesos esenciales dentro de la cadena logística. Es el responsable de preparar, proteger y embalar los productos antes de su envío, garantizando que lleguen en perfectas condiciones a su destino. Aunque pueda parecer un paso simple, un packing ineficiente se traduce en errores, daños en mercancías, tiempos de preparación más largos y costes operativos más altos. Por eso, las empresas que buscan mejorar su rendimiento logístico deben entender en profundidad qué es el packing, sus tipos y cómo se diferencia del picking.
En logística, el packing es el proceso de preparar y embalar los productos una vez han sido seleccionados (tras el picking). Incluye tareas como:
- Elección del embalaje adecuado.
- Colocación del producto en cajas o contenedores.
- Protección interna mediante rellenos o separadores.
- Cierre, sellado y etiquetado del paquete.
- Preparación del envío según sus características.
Un packing eficiente garantiza que los productos se mantengan intactos durante el transporte, facilita la manipulación en almacén y reduce incidencias, devoluciones y sobrecostes.
Diferencia entre packing y picking
Aunque a menudo se confunden, son procesos totalmente distintos:
Picking
- Es la recogida y selección de los productos almacenados.
- Implica ir al lugar donde se encuentra cada artículo, identificarlo y retirarlo para el pedido.
Su objetivo es localizar el producto correcto.
Packing
- Es el embalaje y preparación del pedido para su envío.
- Su objetivo es que el pedido quede bien protegido, etiquetado y listo para transporte.
En resumen: el picking busca el producto; el packing lo prepara y protege. Ambos son críticos y, cuando se ejecutan correctamente, forman una cadena logística eficiente y sin errores.
Tipos de packing
Dependiendo del nivel de protección y agrupación, encontramos varios tipos de packing:
1. Packing primario
Es el embalaje más cercano al producto.
Ejemplos: envases individuales, bolsas selladas, frascos, cajas unitarias.
2. Packing secundario
Agrupa varios productos ya embalados en su packing primario.
Ejemplos: cajas de cartón con varias unidades, bandejas retractiladas.
3. Packing terciario
Agrupa embalajes secundarios para facilitar transporte y almacenamiento.
Ejemplos: palets, contenedores, jaulas, grandes cajas industriales.
4. Packing especializado
Para productos que requieren condiciones especiales:
- Protección térmica
- Aislamiento
- Espumas técnicas
- Materiales de alta resistencia
- Sistemas anti-golpes o amortiguación
Beneficios de un packing eficiente
1. Reducción de costes operativos
Un buen embalaje disminuye daños, devoluciones y necesidad de reprocesar pedidos.
2. Aceleración del proceso logístico
Un packing estandarizado permite preparar pedidos más rápido y con menos errores.
3. Mejor experiencia del cliente
Productos mejor protegidos = menos incidencias y entregas más fiables.
4. Optimización del espacio
El uso de embalajes adecuados reduce volumen, facilita el almacenaje y abarata el transporte.
Tecnologías para mejorar el packing
La logística moderna avanza hacia procesos cada vez más automatizados. Algunas herramientas clave:
- Sistemas automáticos de empaquetado
Embalan y cierran cajas de manera continua, reduciendo tiempos y errores. - Software logístico y de inventario
Permite saber qué producto hay que embalar, cómo debe etiquetarse y qué ruta seguirá. - Materiales innovadores
Embalajes más ligeros y resistentes, sostenibles y fáciles de manipular.
Estrategias para optimizar el packing
Para mejorar este proceso, suelen aplicarse tres estrategias principales:
- Formación del personal en técnicas de embalaje.
- Estandarización de materiales y procedimientos.
- Revisión continua de tiempos, calidad del envasado y tasa de errores.
Packing y automatización industrial: cómo eliminar los cuellos de botella
Aunque el packing tradicional puede gestionarse manualmente, muchas empresas se enfrentan a problemas recurrentes:
- Falta de estandarización en el embalaje.
- Daños por manipulación manual.
- Retrasos en la preparación de pedidos.
- Sobrecoste por materiales mal elegidos.
- Pérdida de productividad por cuellos de botella.
Aquí es donde la automatización industrial marca la diferencia.
En Brolla, gran parte de estos problemas se eliminan integrando tecnologías como:
Ensacadoras automáticas y semiautomáticas
Las ensacadoras automáticas o semiautomáticas garantizan llenado preciso, sellado uniforme y presentación perfecta del producto. Reducen errores humanos y aceleran el proceso previo al embalaje final.
Sistemas de paletización
Los sistemas de paletización transforman el packing secundario y terciario en procesos totalmente automáticos:
- Colocación uniforme de cajas y sacos.
- Estabilidad del palet.
- Ritmo de producción constante.
- Eliminación de manipulación manual.
Sorters, medición y control volumétrico
Los sorters de palets verifican peso, volumen y estado del embalaje antes de consolidarlo en palets o muelles de carga.
Automatizar el packing: una ventaja competitiva real
Las empresas que combinan un buen proceso de packing con sistemas automatizados de final de línea —como los que desarrolla Brolla— logran:
- Reducir tiempos de preparación.
- Evitar daños y errores.
- Mejorar la productividad del almacén.
- Obtener datos precisos de cada paquete o palet.
- Adaptarse a mayor demanda sin aumentar personal.
La conclusión es clara: packing y automatización deben ir de la mano si se quiere escalar la producción y garantizar calidad constante.
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